Awakening: Capítulo 144


Buenas~ Pues aquí el 3° capítulo regular. El sábado el ultimo.

También, viene junto con 1 de 2 capítulos patrocinados Yey~~~

Agradecimientos a nuestro primer patrocinador de 2 capítulos:

  • Felipe Uresti M.

 


-No es adecuado conducir de noche-

A partir de la escuela secundaria, Eiko Kotoshi rara vez veía películas o TV. Desde su punto de vista, en lugar de perder el tiempo en entretenimiento inútil, en su lugar podría ir a trotar o la pesca, lo cual contribuía a la salud física y mental. Y dentro de esos entretenimientos inútiles, la que más despreciaba era las llamadas películas de terror. En su opinión, mientras que el cine hace esos ruidos innecesarios, los pervertidos usarían eso como cubiertas para hacer la preparación antes de atacar sus parejas*.

NC: obvio entonces donde está la gracia de ver esas películas

Pero desafortunadamente, ella se convirtió en la heroína del drama de terror de esta noche.

Conduciendo el coche, Eiko Kotoshi miró el espejo retrovisor, después de determinar que no había nada en la parte de atrás, redujo la velocidad de nuevo. Entonces, mientras su mano derecha sujetaba el cañón, su mano izquierda libre era responsable de las balas.

No recordaba cuántas veces había disparado su arma, por suerte antes de que vaciara las balas, cerró la puerta con éxito, de lo contrario, ella podría convertirse en la segunda víctima de esta noche.

En ese momento, debido a la oscuridad, no vio cómo se veía esa cosa, a excepción de los ojos. Aunque esto era un poco ilógico, ella realmente no pudo imaginarse a “eso” como un ser humano.

Ya que ningún humano tenía esa cantidad de hambre como la de los lobos.

Algunas veces alguien sería calificado como “bestia en ropa humana” por otras personas, eso solo significa regañar a la persona por comportarse como un animal, pero, aun así, la apariencia de esa persona es un ser humano, después de todo. Pero ella creyó que esta noche, encontró a una bestia real, aunque tiene una forma muy similar como un humano.

Acostumbrada a tratar con la gente, la policía femenina, enfrentó este caso por primera vez, había un cierto grado fuera de control. Ella continuó disparando a esa cosa, pero ninguna de sus balas golpeó el objetivo previsto. Debido a que esa cosa esquivó las balas con extraordinaria velocidad hacia atrás, su grado de sensibilidad y su forma no coincidían. Entonces, una vez más se escondió bajo la oscuridad de los bosques.

En la cima de su velocidad, corrió hacia el coche y luego se alejó del parque. Sin embargo, cuando llegó a la salida del parque, detuvo el coche.

Ella tuvo una muy loca, pero coherente  idea: atraer a esa cosa. Esta podría ser una buena oportunidad para atraparlo.

Debido a que alrededor de este parque estaba lleno de edificios residenciales, y de fácil acceso, no era adecuado para el propósito de caza. Así que primero volvió a la comisaría. Después de explicar claramente lo que pasó, ella inmediatamente emitió instrucciones para encontrar inmediatamente el lugar adecuado más cercano para rodear, y entonces toda las personas tiene que estar allí listos para la recogida.

En el sordo momento de espera, un jefe de patrulla local con 15 años de servicio, a través del teléfono, proporcionó un lugar que estaba más en línea con la condición. Era un lugar a dos kilómetros del parque donde había pendientes a su izquierda y derecha. Ese lugar todavía estaba en mantenimiento, relativamente lejos de la zona residencial, y más adecuado para la operación de caza a gran escala.

Después de analizar el terreno, Eiko Kotoshi decidió aceptar esta propuesta, luego les ordenó prepararse, y notificar a las otras áreas de estaciones de policía para cooperar.

El plan estaba establecido, y ella sólo necesitaba atraer esa cosa.

Ahora sólo esperaba que esa cosa no se hubiera ido, o toda la preparación que se acaba de hacer sería en vano.

Eiko Kotoshi manejó otra vez al Parque, y luego deliberadamente ralentizó la velocidad del vehículo mientras aprovechaba esta oportunidad para recargar las balas.

Cuando observaba atentamente el ambiente circundante mientras se movía a tientas con las balas, de repente, por encima de su coche vino una explosión de fuerte vibración. Debido a que esta vibración fue bastante grande, y sucedió muy de repente, la mano de Eiko Kotoshi no tuvo tiempo de insertar correctamente la bala, haciéndola caer debajo del asiento.

Habiendo hecho su preparación mental, Eiko Kotoshi presionó de inmediato la rueda de revólver en la pistola y, sin tomar otro pensamiento, disparó un tiro hacia el techo.

Después del disparo, desde arriba del techo del vehículo vino un sonido jadeante de la bestia.

La intuición de las mujeres le dijo que la cosa recibió el disparo. Para esta demasiada racional Eiko Kotoshi, esto fue un gran paso adelante. Antes de esto, ella no creía completamente en esta clase de intuición.

‘Puede que no necesite a esos hombres.’ Pensó Eiko Kotoshi.

Sin embargo, cuando disparó el segundo disparo, una mano dos veces más grande que una mano humana con las puntas brillantes y con garras gigantes negras brillantes, repentinamente rompió la ventana de cristal, y luego se movió todo el camino para agarrar a Eiko Kotoshi.

Afortunadamente, ella no llevaba el cinturón de seguridad. Inmediatamente se acostó en el lado para salir del camino de la garra, era la única idea de la oficial de policía en ese momento.

Si esa vez en el pasado le dijo a Eiko Kotoshi que era sólo “una oficial que se sienta en la oficina de redacción de informes”, si el oficial Tsukuda también estuviera en la escena, sin duda exclamaría con sorpresa por la excelente reacción de esta mujer jefe de policía.

NT: Me atoré un buen rato aquí, realmente no le entendía nada…..así que puse lo que creo que el gringo dio a entender…

Pero la garra afilada todavía no se había rendido en meterse dentro del coche, la policía femenina acostada a un lado miró hacia arriba, y luego disparó dos disparos hacia la parte superior de la ventana.

Dos sonidos de rugidos llenos de ira fueron escuchados. Ese inesperado visitante acostado en el techo finalmente saltó del lugar al que no pertenecía.

Eiko Kotoshi actuó decisivamente e inmediatamente se sentó y apretó su pie en el acelerador.

Conduciendo el coche en el camino fuera del parque, la policía fue directamente hacia el destino previsto.

Cuando el coche estaba a casi doscientos metros de distancia, Eiko Kotoshi retrasó la velocidad del vehículo.

Si se trataba de una bestia ordinaria, después de experimentar el sabor de las balas, lo más probable es huir. Ahora ella sólo quería que esta bestia estuviera más enojada que su miedo a la bala. De lo contrario, el esquema de acorralamiento no se podría implementar.

Pero cuando giró una esquina hacia el carril superior, sintió que esa cosa podría no ir detrás de ella. Porque era demasiado brillante aquí.

Subconscientemente, ella se consideraba a sí misma como esa bestia chupadora de sangre. Según su comprensión de la biología general, las bestias salvajes tienen miedo a la luz fuerte. La primera vez que vio luces brillantes en ambos lados del carril, una sensación de resentimiento se generó dentro de ella.

Eiko Kotoshi sacó inmediatamente su teléfono móvil. Quería cambiar sus planes, llamando a todos los oficiales de policía. No era la cuestión de si llevar a cabo la operación en este momento o no, si las luces estaban todavía allí la cosa que se encontró en este momento podría huir.

“He….” Cuando el teléfono acaba de conectarse, hubo una fuerte descarga que vino de encima del techo una vez más.

Poco después, una garra gigante volvió a estirarse desde fuera de la ventana.

Realmente no tiene modo de ataque creativo, Eiko Kotoshi tuvo que inclinar su cuerpo una vez más a un lado para esquivar el ataque de la garra.

Cuando volvió a apuntar el arma y apretar el gatillo, escuchó “klik, klik”, sonidos de aire vacío, su pistola ya no tiene bala.

Eiko Kotoshi susurró palabras de maldición y luego golpeó el acelerador mientras todavía se inclinaba hacia un lado.

En esta repentina aceleración, el invitado que cayó encima de su techo, debido al efecto de la inercia, casi se cayó abajo desde arriba.

Las gigantescas garras instintivamente agarraron el borde de la ventana, mientras que su otra mano agarraba el otro lado.

Eiko Kotoshi, quien ahora pudo levantar ligeramente su cabeza, continuó pisando el acelerador sin piedad, mientras su otra mano giraba el volante de izquierda a derecha.

Justo como la escena de persecución de carretera en la película del Gánster, en un camino abandonado, un coche a exceso de velocidad seguía avanzando mientras se balanceaba hacia la izquierda y hacia la derecha. Como un hombre borracho. En el techo del coche, uno puede ver vagamente un objeto acostado allí, aparentemente parecido a una persona.

 

**Cualquier error que encuentren de ortografía, coherencia, etc. Por favor, coméntenlo, ayudarán mucho a los futuros lectores n.n **

 


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